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sábado, 30 de junio de 2012

Logran controlar virus del sida con proteínas producidas por el organismo

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>Fuente fabainforma
Es un buen paso al cambiar el enfoque del tratamiento de la enfermedad, siempre que el paciente mantenga la producción natural de interferones
Un nuevo enfoque para hacer que el cuerpo combata el virus que causa el sida sin medicamentos antirretrovirales ha demostrado cierto éxito en casi la mitad de los pacientes que participaron en un pequeño estudio, anunciaron científicos en Estados Unidos.
“Nuestros datos muestran que la respuesta del sistema inmunológico puede adaptarse para controlar el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) en las personas que han perdido esa capacidad, si la producción natural de interferones se mantiene”, dijo el profesor Luis Montaner, director del Instituto Wistar de la Universidad de Pensilvania (este), responsable del ensayo clínico.
Los interferones son proteínas producidas por el sistema inmune del organismo en respuesta a un virus o células cancerígenas.
Los resultados de esta investigación realizada en 20 pacientes “establecen una prueba de que este enfoque de la lucha contra el VIH es teóricamente posible”, agregó Montaner.
“Y aunque todavía queda mucho por hacer para concretar estos primeros resultados clínicos, creo firmemente que se puede esperar que un día finalmente se controle y erradique el VIH sin medicamentos antirretrovirales”, dijo el investigador.

Resultados

Montaner presentó el miércoles 7 de marzo los resultados de este ensayo clínico en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI, por su sigla en inglés), el principal foro anual sobre la investigación mundial del sida, que se reunió del 5 al 8 de marzo en Seattle (estado de Washington, noroeste).
Para este estudio, a 20 voluntarios seropositivos en Pensilvania se les pidió que dejaran de tomar su tratamiento farmacológico y recibieran en cambio dosis semanales de interferón-alfa, una sustancia química antiviral producida por el sistema inmunológico humano.
Esto redujo la carga viral del VIH en nueve de los 20 pacientes, algo que hasta entonces nunca había sido posible sin los antirretrovirales.
“Ningún otro enfoque clínico hasta el momento pudo reducir la carga viral en personas infectadas con VIH”, dijo Montaner.

jueves, 28 de junio de 2012

La salud cardiovascular de la mujer

>Fuente fabainforma
Por Ana M. Pertierra
Los especialistas señalan que el riesgo de padecer afecciones cardiovasculares no es exclusivo de los varones y está aumentando entre las mujeres. Advierten que las principales causas serían el estrés y el consumo de tabaco. Recomiendan como medidas preventivas una alimentación saludable, actividad física y control de la presión arterial
“La realidad hoy con respecto a la salud cardiovascular femenina es que la mujer ha incrementado su perfil de riesgo sobre todo a partir del estrés y del consumo de tabaco”, dijo a FABA-INFORMA el doctor Ricardo López Santi, Director de Patologías Prevalentes del Ministerio de Salud bonaerense, miembro de la Federación Argentina de Cardiología (FAC) y co-director del Programa de Control de Enfermedades cardiovasculares (Procordis) de la Fundación Bioquímica Argentina (FBA).
Pero además, esta situación se agrava si se tiene en cuenta que la mujer, por lo general, llega más tarde a la consulta médica. Un factor determinante de esta circunstancia es la subvaloración del riesgo de la mujer para este tipo de patologías que por años se adjudicó al sexo masculino. Esto plantea un escenario peligroso. “Una vez que estamos ante el evento cardiovascular agudo, el pronóstico en cuanto a la mortalidad es mucho más sombrío para el caso de las mujeres”, puntualizó López Santi.
La constitución anatómica arterial de las mujeres las ponen en desventaja ante el evento agudo. “Las instancias terapéuticas muchas veces tratan de desobstruir las arterias , disminuir el tamaño del coágulo, mediante la utilización de sustancias fibrinolíticas, técnicas de angioplastias que requieren del uso de catéteres, y estas intervenciones son mucho más riesgosas en las mujeres”, señaló el especialista.


 Dr. Ricardo López Santi, Director de Patologías. Prevalentes del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires
Las pautas de prevención son las mismas para hombres y mujeres, sin embargo controlar los factores de riesgo es crucial porque el pronóstico es más desfavorable para ellas si el evento cardiovascular se produce.
Esto ha llevado a que ciertas instituciones científicas hayan puesto el foco en la atención de la salud cardiovascular femenina. Una de las pioneras, la American Heart Association propuso una activa campaña de prevención teniendo en cuenta que a partir de la menopausia la mujer pierde el efecto cardioprotector de las hormonas.
“Desde el punto de vista sanitario, desde la Dirección de Patologías Prevalentes del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires en el área de salud de la mujer estamos integrando todos los aspectos. Antes, hablar de la salud de la mujer era referirse a la prevención del cáncer genito-mamario, ahora, estamos trabajando con distintos actores de la comunidad para comunicar los programas de hipertensión arterial, y diabetes como estrategia del abordaje integral de la salud de la mujer”, recalcó López Santi.

Factores de riesgo
Las enfermedades cardiovasculares son en nuestro país, al igual que en el resto del mundo occidental, la principal causa de muerte por encima de los 45 años de edad. Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la escalada de estas enfermedades en el mundo es tal que a pesar de los avances en el conocimiento de sus determinantes, en el año 2020, no sólo será la primer causa de muerte, sino también la primer causa de años de vida perdidos.
Dentro de los principales factores de riesgo que predisponen a padecer estas afecciones están el tabaquismo, el sedentarismo, la hipercolesterolemia, la obesidad, diabetes, y la hipertensión arterial.
“Sin lugar a dudas, la piedra angular en el manejo de los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares está en las conductas de las distintas poblaciones, referidas a aspectos como actividad física, alimentación saludable, tabaco y estrés”, comentó el cardiólogo. Y –agregó– hay dos tipos de acciones dentro de las estrategias de prevención, las individuales y las poblacionales, mientras las primeras están a cargo del médico en su consultorio donde prescribe medicamentos y modificaciones en los hábitos y estilo de vida del paciente para corregir su enfermedad, las estrategias poblacionales pueden beneficiar a una mayor cantidad de gente.
Una de las estrategias poblacionales impulsadas desde la cartera sanitaria fue la promover la manufactura del pan con menor cantidad de sal para combatir la hipertensión arterial. “De este modo, se actúa sobre todos aquellos que consumen pan sin discriminar si tienen o no riesgo, si tienen o no enfermedad”, aclaró López Santi.
Para el especialista, estas acciones poblacionales son las más costo-efectivas porque con una inversión mucho menor los beneficios alcanzan a un gran número de gente.
“La sal es un tema crucial. Sabemos que el argentino consume un promedio de 13 gramos de sal a diario, cuando la OMS recomienda consumir tan solo 5 gramos y sabemos que desde el punto de visto fisiológico sería suficiente con 1 gramo. Entonces el exceso de sal en la dieta del argentino promedio es importante”.
Los resultados de estas acciones vuelven al ministerio a través de los datos estadísticos de los diferentes centros de salud que reportan intervenciones e internaciones estratificadas por patología. “Las conclusiones de estas estrategias se sacan a largo plazo, entre 5 a 10 años, como sucede con las aplicadas con la ley antitabaco o con otras que se puedan implementar como las de promoción de la actividad física, consumo de frutas y verduras y comidas saludables en comedores escolares y que van a impactar en la salud pública”.
Otras variables a considerar son la dieta y la actividad física. “La actividad física ayuda a controlar el peso y las variables metabólicas como el colesterol y la glucemia y también una variable hemodinámica como la tensión arterial”, señaló el especialista.

El peso específico del estrés


Según López Santi, en la medida que hombres y mujeres empiecen a tener los mismos roles en la sociedad, el estrés dejará su huella en la salud y expectativa de vida de las mujeres.
“El estrés es uno de los factores de riesgo postergado, en el sentido que el médico no lo evalúa en su justa medida”, apuntó. Para el cardiólogo, si bien se pueden tener escalas para medir colesterol, glucemia, hipertensión arterial y hasta se puede cuantificar el consumo de tabaco y alcohol, sin embargo, el médico no usa escalas para evaluar el estrés.
Para ello considera necesario una educación médica para la incorporación de herramientas que ayuden a identificar qué pacientes por su situación de estrés pueden llegar a merecer tratamientos específicos.
Recientes estudios epidemiológicos hechos en grandes poblaciones que compararon pacientes con infartos contra casos control permitieron determinar el peso de los factores de riesgo por región. De allí surgió que en América Latina el estrés tiene más peso que la depresión como factor de riesgo para este tipo de patología, a diferencia de lo que ocurre en los países asiáticos.
“Se ha demostrado que el estrés que más daña es el estrés crónico, es decir, aquel que puede pasar inadvertido como los conflictos de pareja que se mantienen en el tiempo o la presión laboral del empleado por su jefe, por ejemplo”, explicó.
Otra cuestión a considerar es el nivel socio-cultural de la población. “En los sectores de menor nivel educativo y de bajos ingresos es donde se observa la mayor prevalencia de factores de riesgo cardiovascular como hipertensión, diabetes y obesidad tanto en hombres como en mujeres”, concluyó López Santi.

miércoles, 27 de junio de 2012

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Evo Será el próximo?

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Uno de cada 6 cánceres es causado por infecciones tratables o prevenibles

>Fuente fabainforma
Un amplio estudio hecho por investigadores franceses encontró cuatro infecciones virales como las principales causas de ciertos tumores


Uno de cada seis cánceres, un total de dos millones al año en todo el mundo, está causado por infecciones que son tratables o prevenibles, según un estudio que publicó en mayo la revista médica británica The Lancet Infectious Diseases.
Un equipo de investigadores de la International Agency for Research on Cancer de Lyon, Francia, analizó la incidencia de 27 tipos de cánceres en 184 países y halló que existen cuatro infecciones principales que provocaron la aparición de esos tumores.
Según los resultados de su estudio, de los 7,5 millones de fallecimientos por cáncer que tuvieron lugar en 2008, alrededor de 1,5 millones estaba provocado por infecciones prevenibles o tratables.
Los virus de la hepatitis B y C, del papiloma humano, y la bacteria Helicobacter pylori -que infecta la mucosa del estómago y provoca úlceras- fueron responsables de 1,9 millones de casos de cáncer de cuello uterino, intestino e hígado.
El investigador Martyn Plummer, que lidera el estudio, resaltó la importancia que tendrá en el futuro la prevención de estos virus para evitar el cáncer.
“Las infecciones causadas por algunos virus, bacterias y parásitos son algunas de las causas de cáncer más importantes y prevenibles del mundo”, explicó Plummer.
En este sentido, Plummer recordó que ya existen vacunas para los virus de la hepatitis B y del papiloma humano y que la bacteria Helicobacter pylori, relacionada con tumores en el intestino, puede eliminarse con antibióticos.
El investigador defendió además que es necesario difundir la concepción del cáncer como una enfermedad transmisible.
La mayoría de los casos de cáncer relacionados con una infección se contabilizaron en países en vías de desarrollo, como el sudeste asiático, donde se registraron el 22,9 por ciento de los casos en comparación con el 7,4 por ciento de Reino Unido.
Casi un tercio de los pacientes estudiados tenían menos de 50 años. Entre las mujeres, el de cuello uterino supuso la mitad del total de cánceres vinculados a una infección, mientras que entre los hombres, los cánceres provocados por una infección afectaron principalmente al hígado, estómago y colon.

jueves, 21 de junio de 2012

AL COMITÉ NACIONAL DE la UNIÓN CÍVICA RADICAL:

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la situación generada por el conflicto político salarial del Gremio de Camioneros y su impacto sobre la vida cotidiana de los argentinos requiere el inmediato accionar partidario para:

Microbiología Alimentos probióticos: bacterias buenas para la salud

>Fuente Faba informa
1era parte)
Crece el desarrollo de productos alimenticios que contienen microorganismos benéficos para la salud. Son cepas de bacterias lácticas a las que se les atribuyen una amplia variedad de propiedades. Sin embargo, para algunos investigadores todavía faltan estudios confirmatorios

 Dra. Graciela De Antoni, bioquímica investigadora en el CIDCA, y actual decana de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP
Por Ana M. Pertierra
La demanda del mercado ha impulsado en los últimos años el desarrollo de una línea de alimentos funcionales probióticos, que además de su valor nutritivo intrínseco pueden tener un efecto benéfico adicional para la salud.
Los probióticos – según la Organización Mundial de la Salud – son microorganismos vivos que, suministrados en cantidades adecuadas, promueven beneficios en la salud del organismo huésped.
Especialistas en el tema les atribuyen propiedades tan variadas como disminuir la intolerancia a la lactosa, modular la respuesta inmune, inhibir la acción de patógenos intestinales, restablecer la flora intestinal y hasta presentar efectos antitumorales e hipocolesterolémicos. Sin embargo, para algunos investigadores ciertas bondades requieren mayores estudios que confirmen sus efectos en humanos.
La doctora Graciela De Antoni, bioquímica profesora titular de Microbiología en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de La Plata e investigadora principal de la CIC (Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires) en el CIDCA (Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos, dependiente de la UNLP y Conicet)) que se dedica al estudio de probióticos, dialogó con FABAINFORMA acerca de las ventajas de este tipo de alimentos. “Uno de los requisitos de los alimentos probióticos es que los microorganismos permanezcan viables luego de atravesar el tracto gastrointestinal para llegar activos la intestino”, dijo.
Si bien cada vez son más las cepas estudiadas para ser incorporadas a los alimentos, la legislación establece una serie de requisitos. “ Este es un momento de revisión, hasta hace una década casi cualquier cepa con una mínima prueba ya podía ingresar al mercado sin mayor dificultad, sin embargo ahora la legislación es bastante estricta, sobre todo la europea, y requiere que las cepas sean probadas, estudiadas en su inocuidad y que las características probióticas que se le atribuyen deben estar debidamente demostradas en humanos”, explicó De Antoni.
Según la investigadora, la propaganda de las bondades de estos productos ha sido desmedida porque se han atribuido a algunos microorganismos propiedades que todavía no han sido demostradas en humanos.
De Antoni explicó cómo trabaja el grupo de investigación que lidera en el CIDCA. “En primer lugar se aísla la cepa nueva, luego se la identifica y caracteriza y mediante estudios in vitro y en animales de laboratorio se prueba su acción benéfica”. La doctora De Antoni – que a su vez está desempeñando el cargo de decana de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP– comentó: “ A nosotros nos interesa estudiar la acción de probióticos contra ciertos patógenos intestinales. Hacemos estudios in vitro con células y trabajando con animales de laboratorio probamos si un microorganismo potencialmente probiótico aislado de la naturaleza puede inhibir la acción de la toxina shiga de Escherichia coli enterohemorrágica o el poder invasivo de la Salmonella”.
Según De Antoni, varios pueden ser los mecanismos de acción del poder de los probióticos contra los patógenos intestinales. “En la superficie de Lactobacillus plantarum, un probiótico aislado de kefir, hay una proteína que es capaz de destruir la capacidad tóxica de la toxina shiga o al menos disminuirla de forma notable”, dijo. Se plantea más de una hipótesis: que la toxina quede secuestrada en la superficie de la bacteria probiótica, o que esa proteína hidrolice la toxina del patógeno. “Hay muchos mecanismos por los cuales una bacteria probiótica puede disminuir la capacidad infectiva o toxigénica de un patógeno. También puede darse a través de metabolitos antimicrobianos como por ejemplo la producción de ácido láctico”.

Bacterias presentes en la naturaleza

Las bacterias probióticas constituyen un grupo muy heterogéneo de microorganismos que se encuentran en lugares tan disímiles como la superficie de plantas hasta el tracto gastrointestinal de los animales. Las cepas más utilizadas son las bacterias lácticas, distintas especies de Lactobacillus, levaduras y bifidobacterias. Según los expertos, las bacterias lácticas más estudiadas y de las que se acumula la mayor evidencia sobre sus efectos benéficos para la salud humana son Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium y Lactobacillus casei. Sin embargo, el creciente interés que despierta este tipo de bacterias ha llegado hasta lograr la secuenciación de más de 53 genomas de diferentes bacterias lácticas. “Si bien ya se conoce la secuencia genómica de muchos lactobacilos todavía falta asignarle la funcionalidad a las proteínas producidas por la cepas probióticas”, señaló la bioquímica.

 Bio-yogures, leches fermentadas y quesos probióticos 

Además del CIDCA, en el país hay dos institutos dependientes del Conicet que se dedican al estudio de probióticos: el CERELA (Centro de Referencia para Lactobacilos) en la provincia de Tucumán y el INLAIN (Instituto de Lactología Industrial) en la provincia de Santa Fe.
El grupo de becarios coordinado por De Antoni en el CIDCA aísla bacterias lácticas a partir de los gránulos de kefir, un producto milenario constituido por la simbiosis de una flora mixta integrada por bacterias ácido- lácticas, ácido-acéticas, levaduras y hongos de una riqueza casi inagotable. También experimentan con bifidobacterias aisladas de intestino de lactantes sanos para medir la actividad de probióticos contra cepas patógenas de bacterias, parásitos y hongos como ciertas especies de salmonellas, Escherichia coli, clostridium difficile, giardias y hongos toxigéncos.

2da Parte: http://danielpensalaboratorio.blogspot.com.ar/ 

Ojo ,Ojo , Ojo, están atacando de nuevo????

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miércoles, 20 de junio de 2012

Ritmos circadianos: el reloj interno del organismo

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Fuente Faba Informa
Las funciones biológicas fisiológicas, bioquímicas y comportamentales son periódicas con un tiempo cercano a las 24 horas. No respetar las horas de sueño alteraría la secreción de hormonas que regulan el metabolismo

 Dr. Diego Golomkek, Director del Laboratorio de Cronobiología de la Universidad Nacional de Quilmes
Por Ana M. Pertierra
La variación periódica de los fenómenos biológicos en la salud y la enfermedad ha sido un tema de gran interés que ya preocupaba a los médicos en la antigüedad. Sin embargo, recién hace unos escasos 50 años se considera el nacimiento oficial de una disciplina nueva llamada cronobiología que se ha expandido ampliamente y a la que se dedican un sinnúmero de investigaciones. Como la etimología de su nombre indica, esta ciencia joven estudia la relación del tiempo con los procesos biológicos en forma de ritmos o variaciones regulares de las funciones biológicas en el curso del tiempo. Dentro de estos ritmos, los denominados circadianos es decir aquellos que tienen una frecuencia diaria entre 20 y 28 horas, son los más estudiados en cronobiología. Se ha demostrado que la persistencia de los ritmos biológicos en condiciones ambientales constantes indica la presencia de un reloj interno o marcapasos que controla la periodicidad de ciertas variables.
Se sabe que el reloj biológico está formado por un grupo de neuronas localizadas en la base del cerebro agrupadas formando los llamados núcleos supraquiasmáticos del hipotálamo. Experiencias con animales han demostrado que la sincronización de ese reloj está íntimamente relacionada con la luz y que los cambios que genera la luz dependen de la actividad de una serie de enzimas. Las estructuras cerebrales que reciben información de las señales del exterior del organismo o de otras zonas del sistema nervioso están en íntima relación con otros sistemas como los ejes hipotálamo-hipofisario-suprarrenal, cardiovascular, inmunitario, hematopoyético, de coagulación, ciclo celular, entre otros. Todos ellos se sincronizan a través de sustancias intermediarias como son las hormonas, neurotransmisores, receptores de melatonina, entre otros.
Uno de los aspectos más estudiados es el rol del sueño con las variables metabólicas. 
FABAINFORMA dialogó con el doctor Diego Golombek, director del Laboratorio de Cronobiología de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ).
• Se sabe reloj biológico es un mecanismo cerebral que pone en sintonía nuestras funciones vitales y que no existen patrones universales de horas de sueño y vigilia ¿Cómo puede afectarse el metabolismo cuando se trasgreden los horarios de sueño y vigilia dictados desde el cerebro?
Nuestro cuerpo posee un mecanismo de relojería que optimiza el horario de las diversas funciones fisiológicas, incluyendo tanto el sueño como las funciones metabólicas. Como animales diurnos estamos preparados para una cierta cantidad de horas de sueño que deben ocurrir en una fase determinada del día: muchas otras variables se ajustan por este patrón de sueño-vigilia, y al modificarlo, tanto en cantidad de horas como en el momento del sueño se afecta la sincronía interna en general.
Asimismo, un cambio significativo en el sueño, en particular en la cantidad de horas, no sólo promueve un aumento de la somnolencia diurna, sino que genera una deuda de sueño que afecta el rendimiento físico y cognitivo, así como la fisiología general del individuo.

• En el caso particular de las hormonas que regulan el apetito ¿ de qué modo puede producirse un desajuste de esta regulación hormonal que incida en el índice de masa corporal cuando se está dando una tendencia cultural a reducir las horas de sueño?
Las señales temporales para la secreción hormonal son, a grandes rasgos, de dos tipos. Por un lado, el reloj biológico (localizado en los núcleos supraquiasmáticos del hipotálamo) genera una señal endógena que “pone en hora” la mayoría de las variables corporales. Pero además el mismo ciclo de sueño y vigilia se asocia en sus distintas fases a la secreción de hormonas específicas, como la hormona de crecimiento o la melatonina durante la noche, o el cortisol en la madrugada.
Dos de las hormonas directamente ligadas a la regulación del apetito, leptina y ghrelina, se asocian a las fases de sueño: el no dormir o dormir “mal” afecta significativamente su secreción. Estas hormonas controlan de manera conjunta el apetito.
La leptina, por ejemplo, es producida en células musculares y adiposas del cuerpo y actúa sobre el hipotálamo, en donde inhibe el apetito. Sus niveles son mínimos hacia el mediodía y máximos hacia la medianoche, y se afectan significativamente por cambiar los horarios de alimentación o del ciclo de sueño. La ghrelina, producida en el tracto gastrointestinal, estimula el apetito y tiene un pico durante el día.
Al no dormir lo suficiente los niveles de leptina disminuyen y los de ghrelina aumentan, por lo que al día siguiente seguramente se note un cambio importante en la ingesta; si este fenómeno se vuelve crónico, entonces habrá un riesgo de obesidad.

• ¿En qué grupos etarios esta situación tendría mayores efectos?
En todos los grupos etarios una deficiencia crónica de sueño es grave. Sin embargo, dado que la necesidad de horas de sueño disminuye en la vida adulta y en la ancianidad, podría pensarse que el riesgo es mayor en niños y adolescentes que necesitan más horas de sueño y, en el caso de los adolescentes, dado que su reloj indica un retraso de fase, necesitan que todo ocurra más tarde.

• En un artículo español recientemente publicado se señala que un aumento en el número de horas de sueño se acompaña de una menor acumulación de grasa corporal y que los niños que más duermen durante sus primeros 11 años de vida tienen un menor riesgo de ser obesos en la edad adulta. ¿Podría explicarse el tan preocupante aumento de la obesidad también por esta causa?
La obesidad es un tema complejo que implica causas culturales, fisiológicas y genéticas. No cabe duda de que la disminución global en horas de sueño que sufre la población en general afecta su metabolismo, y podría ser una variable adicional para poder explicar el aumento en los niveles de obesidad.
• ¿Cuáles serían los patrones de sueño saludables según la edad? 
En principio hay grandes variaciones interindividuales en cuanto a la necesidad de sueño en las personas. Sin embargo, se pueden hacer algunas generalizaciones. En estudios de laboratorio, cuando se le daba a la gente adulta la oportunidad de dormir libremente, el promedio superaba un poco a las 8 horas por noche, aunque tal vez la noción de las 8 horas provenga de la antigüedad, cuando se propuso dividir el día en tercios: un tercio para trabajo, otro para ocio, otro para el sueño.
Los recién nacidos requieren de 12 a 18 horas de sueño diario, que se reducen a unas 14 hacia el primer año de vida. Los niños de hasta 10 años pueden requerir un máximo de 10-11 horas de sueño, mientras que en los adolescentes es importante destinar unas 9 horas al sueño nocturno recordando que éste suele ocurrir más tarde que en otras edades. Los adultos, en general, requieren de 7 a 9 horas de sueño por día.

Día de la Bandera

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